Preguntas Frecuentes: Bronceado

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Si estás quemado (enrojecido) y/o pelado es un caso de sobre-exposición, debes humectar mucho la piel y  evitar tomar sol o cama solar hasta 48 horas después que desaparezcan todos los síntomas. Luego, si deseas broncearte nuevamente, debes empezar a hacerlo mucho más gradualmente que antes, ya que al ser piel nueva estará mucho más “sensible”..

En forma general la exposición al sol o a la cama solar no está contraindicada con la ingesta de medicamentos, sin embargo, existen algunos que aumentan la fotosensibilidad (algunos antibióticos, anticonceptivos, medicación con hormonas, anti inflamatorios, etc.) que sí están contraindicados. Es por eso que si estás tomando algún medicamento se sugiere leer el prospecto y consultar al especialista correspondiente.

A diferencia del sol, la emisión de la cama solar está cuantificada y dosificada de acuerdo a los tipos de piel, es por esto en la cama solar hay menos riesgos de una sobre exposición que al sol y produce menos arrugas que el sol. Esto además se complementa con cremas hidratantes y bronceadores especialmente diseñados para la exposición solar que nutren la piel y efecto antiaging que combaten los radicales libres.

Es mucho más perjudicial una sobre-exposición grave que haya ocurrido alguna vez, especialmente antes de los dieciocho años, que un bronceado habitual, en forma gradual y responsable, siguiendo las recomendaciones para su tipo de piel. 

Entre tres y cuatro semanas después de la última exposición solar. Como consecuencia del proceso natural de la piel, se eliminan células cutáneas de la capa externa, en unos 28 días la piel ya se ha renovado por completo y por consiguiente perdemos todo el bronceado. Con un cuidado especial, con cremas especiales post solares que hidratan y nutren la piel, el bronceado puede prolongarse por más tiempo.

Concurriendo al solarium 1 o 2 veces por semana, esto no le insumirá mas que unos minutos por vez.  Con ese mínimo tiempo es posible conservar el color del bronceado adquirido en las vacaciones.

NO EXISTEN estudios que demuestren que la cama solar produce melanoma. Incluso existen estudios e investigaciones que demuestran lo contrario; el bronceado gradual y progresivo siguiendo las recomendaciones según el tipo de piel, produce un “entrenamiento” de la piel al broncearse y por consiguiente a protegerla,  lo cual minimiza el riesgo de cáncer de piel al 50%.

Existen además estudios que demuestran que la cama solar puede producir incluso beneficios adicionales tales como, una alta concentración de Vitamina D en la sangre que puede inhibir la formación de cáncer de mama, próstata y páncreas. Esta alta concentración se produce por exposición al UV del sol o cama solar.
El uso de la cama solar es muy popular en países tan exigentes con el cuidado de la salud, como todos los países europeos o USA, donde un error de este tipo puede costarle juicios y hasta liquidar una empresa. Es más, los países de Europa y USA son los que más consumen cama solar del mundo.

Si no le fue indicado por su médico evitar el sol natural, no existe razón para evitar el bronceado en el solarium. De todas maneras se aconseja evitar largos tiempos de exposición  para evitar una sobrecarga general o estrés al organismo. En caso de duda consulte a su médico. 

Si uno tiene alergia al sol es muy probable que tenga también alergia a la cama solar aunque no necesariamente. En este caso se sugiere probar con media sesión de cama solar para ver la reacción de la piel, si la piel reacciona de forma alérgica deberá desistir del uso de la misma.
También existe la posibilidad de que una persona produzca una reacción alérgica debido a una exposición excesiva de ultravioleta causada por demasiado sol y/o cama solar, excediéndose a la dosis recomendada para su tipo de piel o su estado de bronceado previo. Este tipo de alergia es “pasajera” y está causada por sobre-exposición, puede producir picazón y enrojecimiento de la piel. En cualquier caso de sobre-exposición, incluso leve, se debe humectar mucho la piel y se debe evitar tomar sol o cama solar hasta 48 horas después que desaparezcan todos los síntomas de la misma. Luego, si desea broncearse nuevamente, debe empezar a hacerlo mucho más gradualmente que antes. 

En la mayor parte de los casos es aconsejable dejar que sane por sí solo. Para contribuir con la curación beba abundante líquido , evite tomar sol y humecte la piel con cremas hidratantes. También es aconsejable aplicarse alguna crema recomendada en la farmacia o por su médico.
En caso de un eritema de mayor relevancia deberá recurrir al médico. Es importante recalcar que en los solarium a diferencia del sol, la exposición está dosificada por lo que es más difícil sufrir un eritema grave.  En cualquier caso de sobre-exposición, deberá evitar tomar sol o cama solar hasta 48 horas después que desaparezcan todos los síntomas de la misma y posteriormente broncearse mucho más gradualmente que de costumbre.

Ante todo, debe asegurarse que los productos hayan sido diseñados especialmente para ser utilizados en el solarium ya que de esta manera se garantiza el mejor desempeño de los mismos y el mayor cuidado para tu piel. Estos productos, además, se adecuan a las diferentes etapas del proceso de bronceado cosa que no sucede con los bronceadores comunes.
Los Bronceadores para el sol, generalmente tienen factor de protección UV, y para broncearse en las camas solares no es necesario usar protección UV, ya que nosotros recomendamos la dosis adecuada de UV para el tipo de piel y el bronceado actual del cliente. Es recomendable usar bloqueador de UV en caso que uno desee no broncearse determinada zona del cuerpo, como un lunar, una mancha, o una cicatriz o zonas que hace mucho tiempo que no se broncea y pueden ser más sensibles. 

Esto es algo que, en lo posible hay que tratar de evitar para no sobrepasar la dosis diaria recomendada de exposición solar.